lunes, 25 de marzo de 2013

1.3.2 cualidades y caracteristicas

Cualidades y Caracteristicas



En la lengua existen tres posibles criterios para clasificar las palabras; el MORFOLOGICO que determina si estas sufren variaciones (de persona, numero, tiempo, modo, etc.) o no; el SINTACTICO; que determina la distribucion de las palabras dentro de una oracion y sus posibles funciones; y el SEMANTICO, que considera la significacion de las palabras.





Siguiendo este ultimo criterio, las palabras pueden clasificarse en cuetro categorias:



DESCRIPTIVAS DE SIGNIFICACION NO OCASIONAL:



Tiene un contenido conceptual o significado que se mantiene en los diferentes contextos. A esta categoria pertenecen los sustantivos comunes (casa, historia, idea); los adjetivos calificativos (malo, pequeño, generoso); los adjetivos numerables (uno, dos, cuatrocientos); multiplos (doble, triple); y partitivos (medio, tercio).















NO DESCRIPTIVAS NO OCASIONALES:





Carecen de significados y funcionan como etiquetas asignadas a individuos o cosas para su identificacion.

En esta categoria se incluyen los nombres propios (Eva, Garcia, Google, Alpes, Tucuman);





DESCRIPTIVAS OCASIONALES:





Refieren a la relacion entre objetos e indican las caracteristicas de esa relacion.

A este grupo pertenecen los adjetivos numerables ordinales (primero, quinto) y los adverbios de lugar(fuera, adentro);



NO DESCRIPTIVAS OCASIONALES:



No tienen significacion fija, si no que la adquieren dentro del enunciado o del contexto en el cual se emplea.

Dentro de este grupo se encuentran los pronombres (ustedes, suyo, aquel).




La palabra puede ser estudiada desde distintos enfoques:

Criterio fonológico: Segmento limitado por junturas, pausas o que constituyen el núcleo posible de un grupo acentual.
Criterio formal o morfológico: Mínima forma libre, caracterizada por la posibilidad de aparecer libremente en cualquier posición de la cadena hablada.
Criterio funcional: Unidad dotada de una función, aunque hay unidades mayores y menores que la palabra.
Criterio semántico: Asociación de un sentido dado y un conjunto de sonidos dado dentro de una función gramatical.

http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090304194647AAyRKYE


Cualidad de la palabra
Cualidad en español se refiere a las características propias e innatas de un ser animado o inanimado. De acuerdo con el diccionario significa:

1) Un carácter natural o adquirido que distingue del resto de los de su especie a personas, seres vivos u objetos.
2) La manera de ser de alguien o algo.
A esta definición, hay que añadir dos acotaciones.

En el caso de seres vivos, especialmente humanos, el concepto de cualidad está ligado al de excelencia y las características a las que se alude son, generalmente, positivas. Por ejemplo hablaremos de las cualidades de un buen orador. En este caso, el antónimo de cualidad es defecto. Esta es la acepción del término cualidad más empleada en el lenguaje coloquial.
En el caso de seres inanimados, cualidad puede ser sinónimo de propiedad física, química o de otro tipo. Por ejemplo, el magnetismo es una cualidad de algunos metales.


Etimológicamente, esta palabra procede del latín qualitas, -atis, a través del latín vulgar *qualitate. Esta voz está compuesta del lexema qual-, homófono a un pronombre relativo de tercera persona y del morfema derivativo -(i)tas, -(i)tatis, que aparece en castellano como -(i)dad y que sirve para construir sustantivos abstractos que aluden a la esencia o a la forma de ser un grupo de seres vivos u objetos. De este modo, si hispanidad alude a un conjunto de esencias propias de aquellos que viven en países donde se habla español y verdad a aquellos hechos que tienen la característica de ser verídicos (vera en latín), cualidad se refiere al mismo hecho de tener una determinada característica o forma de ser.

1.3.1 concepto

Concepto


 

Los conceptos son construcciones o imágenes mentales, por medio de las cuales comprendemos las experiencias que emergen de la interacción con nuestro entorno. Estas construcciones surgen por medio de la integración en clases o categorías, que agrupan nuestros nuevos conocimientos y nuestras nuevas experiencias con los conocimientos y experiencias almacenados en la memoria. [1]
Se considera una unidad cognitiva de significado; un contenido mental que a veces se define como una "unidad de conocimiento".
Wiki: Es un concepto que se utiliza en el ámbito de Internet para nombrar a las páginas web en donde sus contenidos pueden ser editados por múltiples usuarios a través de cualquier navegador. Dichas páginas, por lo tanto, se desarrollan a partir de la colaboración de los internautas, quienes pueden agregar, modificar o eliminar información.

 

Formación de los conceptos

La formación del concepto está estrechamente ligada al elemento lógico de un contexto de experiencia de la propia realidad; de experiencia individual, cultural, social, etc. siendo de especial importancia la referencia al lenguaje sobre todo referido a la propia lengua, pues mediante ella el conocimiento tiene la posibilidad de adquirir una expresión oral como habla o escrita y, por tanto, comunicable; lo que le da al conocimiento una dimensión pública, sociológica y cultural.
Por ser la experiencia algo concreto con respecto a un individuo y, por tanto, subjetiva, única e irrepetible, todos los elementos incorporados a la memoria, tanto de experiencias personales como de cultura, sociedad, y sobre todo de la lengua propia, son elementos interpretadores de la experiencia concreta e influyen de manera decisiva en el proceso de conceptualización.[2]
Las cosas únicas e irrepetibles no se pueden conceptualizar desde premisas, usando la capacidad de la mente de inferirlos. En este caso, el cerebro ha de recurrir a los sentimientos, emociones y sensaciones y asignar una etiqueta[3] para poder aludir de forma inequívoca a la combinación exacta de sensaciones y emociones que nos despertaron la curiosidad de conceptualizar algo en concreto.

 Concepto y lenguaje

Lo que se conoce como cosa individual se designa con un nombre propio, no mediante conceptos. El niño que no sabe aún hablar pero sí sabe lo que quiere, señala con el dedito "indicando", "designando" el objeto de su querer o apetencia.[4]
El concepto surge de la necesidad de generalizar, o clasificar los individuos y las propiedades de los casos concretos conocidos en la experiencia agrupando las cosas o los aspectos y cualidades comunes por sus semejanzas y diferencias.[5]
El concepto así formado constituye el significado de diversas formas lógicas y gramaticales y enunciados del habla de una lengua natural y, de esta forma, se aplica o designa a los diversos objetos, hechos, procesos y situaciones del mundo que vivimos.
Las relaciones entre las palabras y los conceptos son complejas y variables. No siempre las mismas palabras tienen la misma referencia para el sujeto que las usa o las escucha, pues las experiencias subjetivas que dicha palabra representa para cada individuo pueden ser bastante diferentes. Al mismo tiempo un mismo concepto, dentro de cierto ámbito de representación común, puede expresarse de formas lingüísticas muy diferentes.
Por ello no existe "un mismo concepto" sino una tendencia a lo mismo.[6] Tal vez en los conceptos que designan cosas materiales (o muy formales) no se note demasiado esto, pero en proposiciones expresivas o con referencia a experiencias muy concretas cobra más sentido.
  • El concepto de amor que alguien pueda tener está muy relacionado con acontecimientos de amor experimentados por esa persona en cuestión. Pero estos acontecimientos devienen en múltiples formas y contenidos y el concepto de amor fluctúa.
  • Lo que para los europeos es simplemente "nieve", para los esquimales está representado por una serie de palabras que designan cosas diferentes porque representan para ellos conocimientos y experiencias diferentes.
La relación lenguaje-concepto debe entenderse más bien como una multiplicidad de expresiones que tienden a un concepto-difuso, el cual a su vez se desplaza en el devenir de los acontecimientos.

 Concepto y clases lógicas

En su máxima abstracción, cuando el contenido conceptual se hace independiente de cualquier experiencia concreta y expresa únicamente su universalidad el concepto adquiere una formalidad que adquiere el valor lógico de una clase. Mediante tales conceptos formales clasificamos las cosas y ordenamos el mundo.
La ciencia procura expresar sus conceptos mediante un lenguaje formalizado que se ajusta a un contenido determinado y concreto sin equivocidad alguna. También se les llama ideas cuando se pretende señalar ese carácter universal como algo objetivo y no meramente subjetivo.[7]
Así, tenemos conceptos:

 El concepto como universal

  • Lo universal: lo general vs lo particular
  • Lo universal: lo abstracto vs lo concreto] El concepto como "constructo" mental
El concepto es una representación gráfica de la simbología representativa de las palabras; son "construcciones" mentales de todo lo que nos rodea y podemos percibir como efectivamente lo hacemos, con símbolos que definen el mundo que nos rodea y en el que nos encontramos.

1.3 la palabra

Palabra

 
Códice Claromuntanus escrito en latín con caracteres irlandeses.
En gramática tradicional, una palabra es cada uno de los segmentos limitados por delimitadores en la cadena hablada o escrita, que puede aparecer en otras posiciones, y que está dotado de una función.
Lingüísticamente, el concepto de palabra es mucho más problemático de lo que la definición anterior sugiere. En efecto, determinar qué constituye fonéticamente o morfosintácticamente una palabra es un problema abierto, así por ejemplo junto a los morfemas ligados y las palabras léxicas existen los clíticos cuyo estatus de palabra es discutido. En la cadena hablada ordinariamente no existen pausas y la segmentación de palabras depende de factores prosódicos difíciles de precisar. La rama de la lingüística que estudia la composición y estructura interna de las palabras es la morfología.

 Perspectivas de estudio

La palabra puede ser estudiada desde distintos enfoques:
  • Criterio fonológico: Segmento limitado por junturas, pausas o que constituyen el núcleo posible de un grupo acentual.
  • Criterio formal o morfológico: Mínima forma libre, caracterizada por la posibilidad de aparecer libremente en cualquier posición de la cadena hablada.
  • Criterio funcional: Unidad dotada de una función, aunque hay unidades mayores y menores que la palabra.
  • Criterio semántico: Asociación de un sentido dado y un conjunto de sonidos dado dentro de una función gramatical.

 Clases de palabras

Las palabras pueden dividirse, según criterios morfosintácticos (categoría sintáctica y tipo de flexión), fonológicos (acentuación, número de sílabas) o funcionales.

 Clasificaciones morfosintácticas

 Según su categoría gramatical

 Según su estructura interna

  • Palabras simples, constan de un solo lexema y ningún morfema derivativo, si una palabra simple no presenta flexión entonces se llama palabra invariable.
  • Palabras derivadas, se refiere propiamente a una relación entre dos palabras formadas a partir del mismo lexema básico.
  • Palabras compuestas, que contienen al menos dos lexemas y ningún morfema derivativo.
  • Palabras parasintéticas, pueden ser de dos tipos:
1. Las palabras compuestas que contienen un morfema derivativo. Por ejemplo: quinceañero. Las palabras compuestas se dividen en Yuxtaposición y Conjunción(conocida también como 'palabra compuesta propiamente dicha'). Ejemplo de P.C Yuxtapuestas: girasol= gira + sol. Ejemplo de P.C Propiamente Dichas: mapamundi= mapa + mundi.
2. Las palabras que contienen un prefijo y un sufijo, siempre que las correspondientes derivadas previas no existan (de existir se trataría de una doble derivación). P.ej: aniñado (no existen los derivados *aniño, ni *niñado.).

 Clasificaciones fonológicas

 Según su acentuación

En ciertas lenguas con acento de intesidad fonológico, la posición del acento de intensidad no está fijado siempre en la misma sílaba; dichas lenguas se denominan lenguas de acento libre. En lenguas de acento libre como el español puede hacerse las siguientes clasificaciones:
  • Las palabras agudas son aquellas en la que recae el acento en la última sílaba de la palabra. Estas palabras solamente se tildan cuando terminan en n , s, o vocal. Por ejemplo: salchichón, camión.
  • Las palabras llanas o graves son aquellas en las que el acento recae en la penúltima sílaba. Estas palabras se tildan cuando terminan en cualquier consonante o vocal menos en n y s. Por ejemplo: camilla, árbol, María.
  • Las palabras esdrújulas son aquellas en las que recae el acento en la antepenúltima sílaba, todas las palabras esdrújulas llevan tilde. Por ejemplo: esdrújula.
  • Las palabras sobreesdrújulas son aquellas en las que recae el acento en cualquier sílaba anterior a la antepenúltima. Por ejemplo: rómpeselo.
Fonológicamente el acento ayuda a segmentar la cadena hablada en grupos fónicos o en palabras. En lenguas de acento en posición fija como el francés donde el acento cae al final de cada palabra tónica, la identificación de la posición del acento permite segmentar en palabras (exceptuando las palabras clíticas).

 Según su número de sílabas

En español el concepto de sílaba no es problemático y puede hacerse recurriendo a criterios estrictamente fonológicos: la posición de las vocales determina qué otros fonemas son inicio de sílaba (ataque silábico) o final de sílaba (coda silábica). En español son frecuentes las palabras de entre 1 y 4 sílabas, siendo bastante menos frecuentes palabras de 5 o más sílabas. Muchas de las palabras de 5 o más sílabas de hecho son palabras que involucran composición de diferentes lexemas o raíces cultas. De acuerdo con el número de sílabas las palabra se pueden clasificar en:
  • Palabra monosílaba: aquella palabra con una sola sílaba. Por ejemplo: sol, buey.
  • Palabra bisílaba: aquella palabra con dos sílabas. Por ejemplo: nube, bolso.
  • Palabra trisílaba: aquella palabra con tres sílabas. Por ejemplo: huracán, teclado.
  • Palabra cuatrisílaba: aquella palabra con cuatro sílabas. Por ejemplo: catálogo, escopeta.
  • Palabra pentasílaba: aquella palabra con cinco sílabas. Por ejemplo: oficialidad.
  • Palabra hexasílabas: aquella palabra con seis sílabas. Por ejemplo: responsabilidad.
  • Palabra heptasílabas: aquella palabra con siete sílabas. Por ejemplo: piripitiflaútica.
  • Palabra octosílabas: aquella palabra con ocho sílabas. Por ejemplo: epigramaticamente.
  • Palabra eneasílabas: aquella palabra con nueve sílabas. Por ejemplo: otorrinolaringólogo.
  • Palabra decasílabas: aquella palabra con diez sílabas. Por ejemplo: electroencefalografista.
  • Palabra dodecasílabas: aquella palabra con doce sílabas. Por ejemplo: Electroencefalográficamente.
Aunque en español y muchas lenguas el concepto de sílaba no es problemático, en otras lenguas el concepto de sílabas es mucho más problemático y no existe acuerdo entre los especialistas sobre como construir segmentaciones en sílabas. Un ejemplo muy claro son por ejemplo las lenguas salish, que admiten grupos conosonánticos de enorme complejidad, entre los cuales no hay ninguna vocal o sonorante que permita establecer núcleos silábicos claros. El análisis convencional de las sílabas presenta algunas dificultades en varias de estas lenguas. Algunos ejemplos de palabras largas en estas lenguas son:[1]
sčkʷkʼkʷƛus.tn 'ojos pequeños' (spokane, salish de Montana)
xłp̓x̣ʷłtłpłłskʷc̓ [xɬpʼχʷɬtʰɬpʰɬːskʷʰts͡ʼ] 'ha tenido en su poder una planta de cornejo (Cornus canadensis)' (bella coola)
Newman (1947) sugirió que el bella coola carecía de sílabas, aunque Hoard (1978) hace un análisis diferente y sostiene que cualquier consonante puede ser núcleo silábico en esa lengua (en esa interpretación las reglas de silabificación son muy ambiguas).

 Morfología y componentes de la palabra

Los componentes inmediatos de la palabra son los morfemas, que representan las unidades gramaticales mínimas. El nivel superior es el de los monemas, y el inferior a su vez se divide en fonemas.

 Procesos de formación de palabras

Las palabras que forman parte de las categorías léxicas pueden combinarse entre sí para dar lugar a nuevas palabras, para ello las lenguas del mundo usan diversos procedimientos:
En cambio las categorías funcionales se consideran clases cerradas que no resultan explícitamente ampliables mediante ningún proceso productivo de formación de palabra. Sin embargo, en la evolución histórica de una lengua el inventario de palabras funcionales varía porque se ganan o se pierden elementos, el proceso más importante de creación de nuevas palabras funcionales es la gramaticalización.

 Semántica léxica

La semántica léxica es el estudio de lo que denotan las palabras de una lengua natural.[2] Las palabras pueden o bien denotar entidades físicas del mundo, o bien conceptos. Las unidades de significado en la semántica léxica se denominan unidades léxicas. Las lenguas naturales tienen la capacidad de añadir nuevas unidades léxicas a medida que surgen cambios históricos y nuevas realidades en las comunidades de hablantes que las usan.
La semántica léxica incluye teorías y propuestas de clasificación y análisis del significado de las palabras, las diferencias y similiaridades en la organización del lexicón de los diversos idiomas y la relación entre el significado de las palabras y el significado de las oraciones y la sintaxis.
Una cuestión importante que explora la semántica léxica es si el significado de una unidad léxica queda determinado examinando su posición y relaciones dentro de una red semántica o si por el contrario el significado está localmente contenido en la unidad léxica. Esto conduce a dos enfoques diferentes de la semántica léxica. Otro tópico explorado es la relación de representación entre formas léxicas y conceptos. Finalmente debe señalarse que en semántica léxica resultan importantes la relaciones de sinonimia, antonimia, hiponimia e hiperonomia para analizar las cuestiones anteriores.

 Semántica tradicional

Las palabras son símbolos. Esto quiere decir que tienen como referente objetos del mundo, externos al lenguaje. Las palabras son un cierto tipo de representación cognitiva con las que convencionalmente se asocian los referentes. Tradicionalmente, en la relación entre una palabra (forma fonológica) y el mundo exterior es necesario estudiar tres aspectos:
  • la expresión de la palabra
  • el concepto con el que se asocia o significado.
  • la cosa a la que se refiere o referente.
El referente de una palabra puede ser múltiple, debido a que en el mundo puede existir una gran cantidad de objetos denotados por la misma palabra. Sin embargo, el significado de la palabra es único.
El valor semántico de una palabra es el conjunto de objetos o situaciones a los que se puede referir, esto es, su ámbito referencial (que sería una clase de objetos, mientras que el significado sería la propiedad que comparten esos objetos, la idea o representación mental que se tiene de ellos).
Tradicionalmente, se ha considerado que los significados de las palabras son entidades conceptuales compuestas de otras entidades. Los conceptos en que se pueden dividir los significados se denominan semas o componentes semánticos. Los semas de un significado son las propiedades implicadas o evocadas por ese significado. Así pues, los significados son unidades complejas. A partir de los semas se ha tratado de definir un tipo de entidad más problemática llamada semema.
El significado de una palabra es el concepto del que es portadora; cuando definimos su significado, precisamos las propiedades de ese concepto. El significado es definido de manera ligeramente diferente dentro de cada teoría semántica. Para algunas teorías sería una especie de abstracción sobre el conjunto de referencias evocadas por la palabra. Otras teorías han tratado de concertar el significado mediante la teoría de prototipos, o mediante agreafados de rasgos semánticos o semas.
Los rasgos semánticos típicos de una clase son aquellas propiedades que son frecuentes en los objetos de esa clase y que marcan el mayor contraste con otras clases. Así, pues, el significado de las palabras no es un concepto que se refiera por igual a todos los objetos que se puedan nombrar con esa palabra, sino que caracteriza solo a los ejemplares típicos.
La concepción del significado de la palabra como una unidad que comprende tanto el pensamiento generalizado como el intercambio social, es de un valor incalculable para el estudio del pensamiento y el lenguaje; puesto que permite realizar el verdadero análisis causal-genético, el estudio sistemático de las relaciones entre el crecimiento de la capacidad de pensamiento del niño y su desarrollo social. Es por ello que los lingüistas modernos utilizan el fonema, “la más pequeña unidad fonética indivisible que afecta al significado” y es, por tanto, característica del habla humana, distinta de otros sonidos (Vygotsky, 1977; Bruner, 1998).

1.2.3 el dialogo

Diálogo

 
El diálogo es una forma oral y/o escrita en la que se comunican dos o más personajes en un intercambio de información entre sí.
También se usa como tipología textual en lingüística y en literatura cuando aparecen dos o más personajes que usan el discurso diegético, llamados interlocutores. En este sentido constituye la forma literaria propia del género literario dramático y, como tal, se divide en parlamentos o peroraciones entre personajes que se dirigen mutuamente la palabra.
Un diálogo puede consistir desde una amable conversación hasta una acalorada discusión sostenida entre los interlocutores, y es empleado en géneros literarios como la novela, el cuento, la fábula, el teatro o la poesía. En una obra literaria, un buen diálogo permite definir el carácter de los personajes: la palabra revela intenciones y estados de ánimo, en definitiva, lo que no se puede ver, y en ello radica su importancia. Esta modalidad exige un gran esfuerzo de creación, ya que obliga a penetrar en el pensamiento del personaje, como en el caso de Edipo rey de Sófocles.
También se considera un género literario propio, surgido en Grecia con los Diálogos de Platón, continuado por los romanos (Cicerón, por ejemplo) y revitalizado en el Renacimiento en latín (Erasmo, Luis Vives, etc.) y en lenguas vulgares (Juan de Valdés, Pero Mexía etc.; como tal posee tres tipos diferenciados: el diálogo platónico, el diálogo ciceroniano y el diálogo lucianesco. El platónico tiene como objetivo hallar la verdad y un tema primordialmente filosófico. El ciceroniano posee un marco paisajístico bien constituido, es de tema primordialmente político, judicial y retórico y en él tienen cabida largas exposiciones. En el lucianesco, así llamado por su creador, Luciano de Samosata, predomina la intención satírica y el humor, y el tema puede ser muy variado, incluso fantástico.

1.2.2 vicios de diccion

Los vicios de dicción son formas incorrectas de construcción o empleo de vocablos
inadecuados, que pueden dificultar la interpretación correcta de un escrito.
Consideramos como vicios del lenguaje:
1. Los Barbarismos
2. Los Solecismos
3. La Cacofonía
4. El Hiato
5. La Anfibología
6. La pobreza de Vocabulario
7. La Redundancia
8. El Vulgarismo
9. Los Vicios Gramaticales
10. Los Neologismos
11. Los Arcaísmos
12. Los Modismos
13. Las Muletillas o Bastoncillos
1. LOS BARBARISMOS
Consiste en el empleo de palabras extranjeras cuando es innecesaria, es decir,
cuando existe una palabra en español equivalente. Sin embargo, también se presentan por
la deficiente construcción de las palabras.
Barbarismos por el empleo de voces extranjeras:

Barbarismos por la deficiente construcción de las palabras:

2. LOS SOLECISMOS
Los solecismos consisten en la deficiente construcción gramatical de las oraciones, hecho que va en contra de la exactitud o pureza de un idioma.39

3. LA CACOFONÍA
Es el sonido desagradable que se produce por el encuentro o repetición de las mismas sílabas dentro de una oración.

4. EL HIATO
Es el sonido desagradable que proviene del encuentro de las mismas vocales (generalmente tónicas), pertenecientes a palabras contiguas (vocal final con vocal inicial, respectivamente).


5. LA ANFIBOLOGÍA
Es aquella frase u oración que da lugar a doble interpretación.
El equipo de Bolívar ganó a Boca Júnior en su propia cancha.
El perro policía salió a la calle.
El caballo del alcalde comió lechugas.
Cuando Luis se casó con ella, ya tenía tres hijos.
Se busca un cuarto para rentar a dos señoritas solteras.
Medias para señoras delgadas.
Camisas para caballeros de seda.
Me dio mucha pena sobre la perdida de tu hermana.
Ella tiene algo de su abuelo y una cosa de su abuela.
Mi abuelita llegó con mi tía en una ambulancia que, por cierto, se veía en muy mal estado.
Me encontré con el médico y su hermano y le hablé de usted.
6. POBREZA DE VOCABULARIO
Al uso constante y repetido de las mismas palabras se llama pobreza de vocabulario.

7. LA REDUNDANCIA
Es una especie de pleonasmo vicioso. Consiste en emplear vocablos innecesarios, pues, solamente repiten ideas ya expresadas.

8. LOS VULGARISMOS
Son errores propios del vulgo o gente poco instruida. Construcción innecesaria de las palabras o alteración de su sentido semántico.
Sin embargo, algunos vocablos que corresponden al Coba, también pueden considerarse como vulgarismos por ejemplo bifear que significa comer comida especial en un restaurante; buche estómago de una persona; pasteador ladrón que se encarga de observar cuidadosamente los movimientos de las personas que viven en una casa para después cometer un robo40. Aunque la conceptualización del léxico Coba es totalmente
diferente a los del vulgarismo.

9. LOS VICIOS GRAMATICALES
Consiste en la mala ubicación de los signos de puntuación.

10. LOS NEOLOGISMOS
Son palabras nuevas, producto de la evolución del idioma o adelantos científicos de una sociedad. De la misma manera, las malas traducciones efectuadas de otros idiomas, constituyen los vicios de dicción, nos dice Gonzalo Martín Vivaldi.
Entre los neologismos más conocidos tenemos:


Sin embargo, el neologismo también corresponde al uso de nuevas palabras, producto de los adelantos científicos de nuestra época. Por ejemplo: Celular, Internet, satélite, clonación, tele cable, etc. Estas palabras son vicios de lenguaje, solamente
cuando interfieren en la comprensión.
11. LOS ARCAÍSMOS
Por la dinámica de los adelantos de la ciencia, costumbres y leyes de la naturaleza, algunas palabras son poco utilizadas por nuestra sociedad.
Ejemplos: siervos, terrateniente, latifundios, gachí,41 agora (ahora), cansamiento (cansancio), entonce (entonces), mesmo (mismo), nenguno (ninguno), olvidoso (olvidadizo), etc.
12. LOS MODISMOS
Son modos de hablar propios de una lengua que suelen apartarse en algo de las reglas generales de la gramática.42

13. LAS MULETILLAS O BASTONCILLOS
Son palabras que algunas personas utilizan para apoyarse, cuando están hablando.
En muchos casos hasta son incoherentes; sin embargo, emplean para no dejar vacíos en los diálogos cotidianos.
Las muletillas o bastoncillos más usados en nuestro medio son: osea que, claro, te lo dije, bueno, oye, si o no, che, esteeee, ajá, sips, no es cierto, que sé yo, etc. También corresponden a esta clasificación, los modismos regionales: en La Paz el “yaaa”; en Potosí el “í”; en el Oriente boliviano “elay”, “puej”, “digamos” etc.

1.2.1 modismo

Modismo

 
    
Modismo, en su noción etimológica, proviene de la palabra Moda e ismo (práctica). Un modismo es un hábito, un lugar común, una costumbre lingüística que tiene la función de ahorrar energía, se encuentran presentes en todas las lenguas y en el habla de todas las personas.
Se define como una Expresión fija, privativa de una lengua, cuyo significado no se deduce de las palabras que la forman; p. ej., a troche y moche, o como un idiotismo.[1]

 Diferencias entre modismo y refrán

Hay ocasiones en que un modismo se confunde con un refrán; sin embargo en muchos casos sí es posible diferenciarlos claramente a través de tres aspectos:
  1. El refrán tiene un sentido pedagógico. Tiende a educar. Por ejemplo: A quien madruga Dios le ayuda. Este refrán nos dice que deberíamos ser madrugadores, diligentes, activos para alcanzar algunos beneficios. Zapatero, a tus zapatos. Este nos dice que las personas deben hacer aquello para lo que están preparadas.
  2. El refrán suele tener rima. Esto se debe a que la rima refuerza el aprendizaje, la memorización y el recuerdo. Por ejemplo: Juego de manos, juego de villanos.
  3. El refrán no suele conjugarse, mientras que el modismo sí. Por ejemplo: No veo tres en un burro; no ves tres en un burro...
Un modismo, en cambio, no educa, no tiene esa intención. Describe una situación, un rasgo de personalidad y nada más. Por ejemplo: Ser un puerco o comer más que un remordimiento. Un modismo puede ser una frase o una palabra sola.

1.2 lengua y habla



Lengua y habla



Como ya sabes uno de los elementos esenciales para que se dé la

comunicación es la necesidad de un




código en el que se cifre el mensaje.


Dicho código debe ser conocido y compartido por el emisor y el receptor.

El código compuesto por signos lingüísticos y por reglas gramaticales

constituye la




lengua.


Signos lingüísticos + Reglas gramaticales LENGUA






la lengua es un código organizado y que atiende a unas relaciones


sistemáticas, es decir, es un sistema cuyas relaciones se observan en tres

planos:




el fonológico, el gramatical y el léxico-semántico.


Fonológicamente








: En este plano, la lengua se encuentra organizada


en 24 elementos, las




vocales y consonantes que forman nuestro


sistema fonológico.

De la posición que ocupen estos elementos, se podrán distinguir las

diferentes palabras: "paso"," peso", "piso", "poso", "puso".





Gramaticalmente:








La estructura del plano gramatical nos permite diferenciar el singular del


plural








, los tiempos verbales, el modo, la voz activa o pasiva, las personas. Permite


diferenciar:

Tiempos: "viajo", "viajaba", "viajaré"...

Personas: "yo viajo", "él viaja"...

Género y número: "niño", "niña", "niños", "niñas"...

Además nos relaciona unas palabras con otras. Así, en -“vosotros tenéis dos cuadernos”-, el

sujeto vosotros se relaciona con el predicado tenéis dos cuadernos y concuerda en 2ª persona

del plural con el núcleo verbal tenéis.





Léxica y semánticamente








: Este plano nos ofrece innumerables conjuntos de elementos que


forman sistemas de acuerdo a ciertas relaciones, semejanzas, gradación. Estas relaciones

pueden ser de significado, como la que existe entre flor con clavel, rosa, jazmín, etc. O relativas

a la propia naturaleza de la palabra, como la relación que se establece entre "flor" y "florero",

"floristería", "florista", "coliflor", etc.

Aunque puede dar lugar a confusión,




lengua y habla no son la misma cosa. Como ya has visto, por


lengua








se entiende un código constituido por signos lingüísticos y reglas de combinación. En cambio, el


habla








es un acto particular por el que el emisor, en este caso hablante, cifra un mensaje utilizando el


código lingüístico.

Así, la lengua es inmaterial,




no es concreta, pertenece a la memoria de los hablantes.


Además es colectiva, es general. En cambio, el habla es




concreta, es material porque se oye o se ve -


dependiendo de si es oral o escrita- y también es particular, ya que pertenece al hablante en el

momento en el que cifra el mensaje.

Podemos decir, por ejemplo, que, aunque todos los hablantes de español conocemos la




lengua


española (sus reglas, sus unidades, etc.), cuando la usamos en una situación concreta, utilizamos un

determinado tipo de

habla (hablada o escrita, andaluza o castellana central, culta o coloquial, etc.).